En un Gran Premio de Francia sin muchas emociones, Robert Kubica defendió su quinta posición a lo largo de la carrera y anotó cuatro puntos. Nick Heidfeld, 11º en la parrilla, terminó 13º y debió partir de Magny-Cours con las manos vacías.
Dos semanas después del fantástico 1º-2º en Canadá, el Gran Premio de Francia demostró ser una carrera difícil para el BMW Sauber F1 Team. Antes de la salida, Robert había ganado otra posición gracias a la penalización de cinco posiciones en la parrilla que recibió Heikki Kovalainen, de McLaren, por haber obstaculizado a Mark Webber, de Red Bull, en la sesión de entrenamientos oficiales.
Desde su quinta posición en la parrilla, el polaco ejecutó una buena salida y adelantó a Fernando Alonso, de Renault, para hacerse con el cuarto puesto, pero el español contraatacó antes de completada la primera vuelta y volvió a dejar atrás al piloto del BMW Sauber F1 Team. Mientras tanto, Nick, que comenzó la carrera con una gran carga de combustible, descendió al 13º puesto desde su 11ª posición en la parrilla.
Nick se enfrentó a Sebastian Vettel, de Toro Rosso, a lo largo de toda la carrera. Los dos alemanes llegaron a efectuar sus dos paradas en boxes en las mismas vueltas (30 y 49). Aun así, el veloz trabajo del equipo de boxes del BMW Sauber F1 Team no ayudó a Nick para que adelantara a su compatriota y, al final, debió conformarse con el 13º puesto.
La situación de Robert, de cualquier forma, fue mejor. Después de su primera parada en la vuelta 21, dio muestras de una competitividad sin tregua. Después de que todos hubieron efectuado sus primeras paradas programadas en boxes, el piloto de 23 años ocupaba el cuarto puesto, sólo 1,2 segundos por detrás de Jarno Trulli, de Toyota.
En las siguientes 15 vueltas estuvo pisándole los talones y estuvo por adelantarlo para hacerse con la tercera posición. Pero cuando efectuó su segunda parada en la vuelta 47, cuatro antes que Trulli, el piloto de Toyota pudo abrir una pequeña brecha. En la vuelta 53, Robert llegó a perder su cuarta posición ante Heikki Kovalainen, de McLaren, quien se benefició con su tardía segunda parada y se reincorporó a la carrera delante de Robert.
En la vuelta 60 comenzó a caer una lluvia ligera en algunos tramos de la pista y, si hubiera llegado a ser más fuerte, podría haberle ofrecido a Robert la oportunidad de adelantar a Kovalainen y Trulli para asegurarse un podio. De cualquier manera, la lluvia cesó dos vueltas más tarde y Robert optó por mantener la distancia y hacerse con los cuatro puntos de su quinto puesto en lugar de correr riesgos innecesarios y posiblemente perderlo todo.
El Gran Premio de Francia no fue exactamente lo que se dice un fin de semana fantástico de competición para el BMW Sauber F1 Team. Sin embargo, con su quinto puesto y los cuatro puntos añadidos al marcador del equipo con base en Munich y Hinwil, Robert ha conseguido minimizar las pérdidas.
Julio 3, 2008 a las 9:44 pm
eso no es suerte, no.
la aerodinamica del F108 ya es de por si una cosa complicada, llena de cuernitos y bigotes. una pista tan dificil para el acierto del auto como Magny cours inevitablemente iba a dar esto: Kubica quinto y Heidfeld pareciendo un force india
un abrazo
Julio 4, 2008 a las 10:34 am
Bueno, obviamente en realidad la suerte no existe en el mundo de la ingeniería, y por tanto la F1. Es más una forma de hablar.
Aunque si que hay veces q coincidencias ayudan a ganar o perderlo todo. Vease el accidente en el pitlane de Canada entre Hamilton y Raikkonen, o una avería mecánica en una carrera cualquiera (en especial recuerdo la rotuar de motor de Button en 2006 en Australia, en la penúltima curva de la última vuelta!)